Cómo acostumbrarte a tus gafas progresivas
Las progresivas te dejan ver de lejos, a media distancia y de cerca con las mismas gafas. Los primeros días son de adaptación; así se llevan mejor.

Una lente progresiva cambia de graduación de arriba abajo: la parte superior es para lejos, la central para media distancia y la inferior para leer. Al principio el cerebro tiene que aprender a usar cada zona, y es normal notar una sensación extraña al mover la cabeza o al bajar escaleras.
Consejos para los primeros días
- Llévalas puestas todo el día desde el principio, sin alternar con las gafas antiguas.
- Gira la cabeza hacia lo que quieres mirar, en lugar de mover solo los ojos.
- Para leer, baja la mirada, no la cabeza.
- En escaleras y bordillos, inclina un poco la cabeza para mirar por la zona de lejos.
Si no terminas de adaptarte
Una buena adaptación depende de la graduación, de la lente y de cómo está ajustada la montura a tu cara. Si pasados unos días sigues sin ver cómodo, vuelve a la óptica: muchas veces basta con un ajuste.
Texto informativo. No sustituye una revisión de la vista.